A través de su cuenta personal de Twitter, el Presidente Rafael Correa se refirió a varios de temas de actualidad, entre ellos la marcha del agua, a la que calificó como un “fracaso total”.
“Ya nadie les cree, pero es una pena que la Conaie se haya convertido en sucursal del MPD”, escribió en su cuenta @MashiRafael, donde aseguró quienes lideran estas protestas mienten con respecto a la privatización del agua, la misma que está prohibida en la Constitución y en la recién aprobada Ley de Recursos Hídricos.
“Buscan que ciertos malos dirigentes sigan controlando juntas de agua, base para su politiquería. No lo permitiremos”, expresó el Mandatario en Twitter.
En esa red social, el Jefe de Estado también se refirió al cierre de Diario Hoy y a las declaraciones de sus propietarios mediante un editorial, en el que aseguran que debido a la Ley Orgánica de Comunicación se produce la suspensión de la edición impresa de dicho medio.
“Supuestamente Diario Hoy cierra por la Ley de Comunicación. La verdad: viene acumulando pérdidas desde hace años por una pésima administración. ¡Cómo se miente en el país, paradójicamente, por parte de aquellos que deberían informar”, dijo Correa, previo al concluir su actividad en Twitter.
Fuente: El Ciudadano
martes, 1 de julio de 2014
El amor a la Patria y a sus símbolos se fortalece cada lunes
Los excombatientes de Paquisha (1981) tienen cada lunes un nuevo compromiso con la Patria. Ellos son los protagonistas de la ceremonia de Cambio de Guardia de los Granaderos de Tarqui, los históricos soldados encargados de proteger al Presidente Rafael Correa.
Hace dos años, el jefe de Estado decidió cumplir con este acto lleno de civismo en la Plaza Grande. Desde ese momento, los excombatiendes cada lunes ocupan un espacio especial en la Plaza Grande.
Los cabellos de Alfredo Torres pintan de nieve y su rostro deja ver el paso de los años, pero el amor por el Ecuador y por sus símbolos es primero para él y sus compañeros. Por eso, acude puntualmente a cada ceremonia y responden con fervor cuando se mencionan los nombres de los héroes nacionales.
Torres estuvo en el conflicto bélico de 1981 y cree que estas ceremonias son necesarias para renovar el civismo. Lo mismo dicen sus compañeros, quienes en coro, responden que este tipo de actos deben repetirse en más ciudades y que deben invitar a los jóvenes para que se renueve el cariño con los símbolos del país y también sus canciones, como los himnos a la Patria y a Paquisha, que se entonan en cada ceremonia.
Esta semana estuvieron como invitadas las estudiantes del colegio La Providencia, uno de los más antiguos de Quito. Ellas compartieron la ceremonia y su abanderada estuvo en el balcón junto al Presidente Rafael Correa.
Fuente: El Ciudadano
Hace dos años, el jefe de Estado decidió cumplir con este acto lleno de civismo en la Plaza Grande. Desde ese momento, los excombatiendes cada lunes ocupan un espacio especial en la Plaza Grande.
Los cabellos de Alfredo Torres pintan de nieve y su rostro deja ver el paso de los años, pero el amor por el Ecuador y por sus símbolos es primero para él y sus compañeros. Por eso, acude puntualmente a cada ceremonia y responden con fervor cuando se mencionan los nombres de los héroes nacionales.
Torres estuvo en el conflicto bélico de 1981 y cree que estas ceremonias son necesarias para renovar el civismo. Lo mismo dicen sus compañeros, quienes en coro, responden que este tipo de actos deben repetirse en más ciudades y que deben invitar a los jóvenes para que se renueve el cariño con los símbolos del país y también sus canciones, como los himnos a la Patria y a Paquisha, que se entonan en cada ceremonia.
Esta semana estuvieron como invitadas las estudiantes del colegio La Providencia, uno de los más antiguos de Quito. Ellas compartieron la ceremonia y su abanderada estuvo en el balcón junto al Presidente Rafael Correa.
Fuente: El Ciudadano
lunes, 23 de diciembre de 2013
“El Maito es nuestro símbolo" Roberto Sunchi dice ,gano lo suficiente para vivir.
Roberto Sunchi
Dueño de un local de comidas
Elena Wajai, valiéndose de un aventador, atiza los carbones que ahuman al maito: dos frescas tilapias asadas en hojas de bijao. Elena , de 60 años, llegó de Sucumbios para radicarse en El Tena se dedican a diversas actividades: ventas ambulantes y su especialidad la comida típica Amazonica.
Mientras tanto, avienta el carbón para que los dos atados de maito queden a punto, en 10 minutos, sobre una rústica parrilla.
Las hojas de bijao, de un tono verde oscuro y similares a pequeños paraguas, crecen en las orillas del Aguarico.
Los quichuas las cortan para venderlas en el comedor de platos típicos. Roberto , el propietario, de 56 años, limpia las mesas, copia las órdenes –el maito es uno de los tantos bocados que ofrece, los otros están listos en una refrigeradora.
Sarita , la esposa, una mujer quichua de 50 años, de pelo negro y tez cobriza, le ayuda.
Los primeros maitos (vienen dos tilapias en cada envoltura) están listos y dos extranjeros, Paul, un Cuencano, y Peter, un canadiense, son los primeros afortunados en recibirlos.
Los dos ocupan una de las sencillas mesas de madera.
Paul abre las hojas de bijao, desprende un trozo de tilapia y lo saborea. “Hum, sabroso”, expresa, y los mismo hace Peter. Los dos van rumbo al Cuyabeno, como cientos de turistas de paso.
Ellos han recorrido medio Ecuador y coinciden en que el sabor es inigualable. ¿Cuál es el secreto? Roberto admite que la receta es sencilla: lava los pescados de un tenue color rosado, retira las vísceras, los adereza con sal, los envuelve en las hojas y a la parrilla. “Creo –dice- que el sabor sale del líquido agridulce de las hojas”. Roberto despacha un promedio de 60 maitos al día; cada uno cuesta USD 3.
Un kilo de tilapia compra en USD 3,52 . El dueño, quien abrió el local hace cinco años, se jacta de ser un amazónico de cepa. El padre, fue uno de los fundadores de la parroquia a 150 Km de Lago Agrio.
Los turistas terminan su maito y a la hora del postre, Sarita sirve, en una bandeja de madera, un pincho singular....Cinco gusanos blancos y asados, llamados mayón. Los extranjeros se sorprenden. Paul se lleva la mano a la boca. Pero don Roberto les anima. “Son ricos, solo comen vegetales, como el shungo (corazón) de la palma”. Se animan y admiten que son crocantes.
Junto a los atados de maito, más pinchos se preparan. La gente va y viene. Un cliente pide un plato de guanta; otro, de guatusa (los preparan como fritada). Los vallenatos se escuchan a todo volumen. Don Roberto abre el refrigerador repleto de carnes. Al preguntársele qué otros platos prepara guarda silencio por unos instantes. Luego se anima a responder. “Aquí tenemos venado, sahino (un pequeño cerdo de la selva), boa, anaconda”.
¿Boa, y anaconda?. “Sí, complacemos los gustos de pocos clientes, les gusta un filete. Estas culebras las traen del Alto Cuyabeno, el sabor es como el de un pez”.
Un plato de boa cuesta USD 6. No falta una fritada de lagarto. “Yo no sé por qué, pero a los abogados no les gusta el lagarto”, bromea, y admite que una boa la compra en USD 40.
Don Roberto aspira que el Ministerio de Medio Ambiente le ayude a organizar un criadero de guantas. Ya tiene el espacio listo.
“Los quichuas -concluye- invierten el dinero en arroz, sal, azúcar y otros alimentos”.
Elena , Roberto y Sarita siguen pasando los maitos, suaves y dulces.
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